| El gran sacrificado
Si hay algo que lamentar de la ausencia de Ecuador en Sudáfrica 2010 es que el mundo no podrá ver a Antonio Valencia en el mejor momento de su carrera.
Por Fabricio Zavala García, editor.
Si Antonio Valencia fuese argentino o brasileño, las grandes cadenas de televisión internacionales hablarían de la consolidación de un fenómeno del fútbol mundial y repetirían sus goles a cada instante en la promoción de los partidos de la Premier y la Champions League.
Pero como es ecuatoriano, no jugará la Copa del Mundo Sudáfrica 2010 y no reúne los requisitos para ser un “personaje mediático”, suelen echarlo a menos.
Seguramente porque no adopta poses “robóticas” antes de patear un tiro libre como Cristiano Ronaldo, ni festeja los goles lanzándose de pecho al suelo como Carlos Tévez, o lanza frases “maradonianas” como: “Que la chupen y la sigan mamando”.
Lo del “Toño” es más bien un estilo perfil bajo, apegado al trabajo constante y sin desmayos. Así forjó su trayectoria.
Procedente del modesto Wigan Athletic llegó en julio pasado al segundo club más millonario del mundo y uno de los más exitosos de Europa, Manchester United de Inglaterra; pero el cambio no le pesó: en su debut anotó un gol a Boca Juniors de Argentina y se ganó la titularidad.
La semana pasada anotó dos goles que significaron dos triunfos para su equipo: uno en la Premier League y otro en la Champions League. En ambos torneos Manchester United es líder absoluto.
El técnico, Alex Fergusson, está maravillado con el talento del medio campista oriundo de Sucumbíos: “Tiene destrezas que podría seguir explotándolas en las próximas 3 ó 4 temporadas”, ha dicho.
Estamos, señoras y señores, ante el mejor futbolista ecuatoriano de la actualidad y uno de los mejores del mundo.
Por eso si hay algo que lamentar de la ausencia de Ecuador en Sudáfrica 2010 es que el mundo no podrá ver a Antonio Valencia en el mejor momento de su carrera.
Claro, ya el planeta fue testigo de lo que el “Toño” fue capaz de hacer en su primer mundial, Alemania 2006, cuando se convirtió en el mejor futbolista juvenil por votación unánime de los internautas de la página oficial de la FIFA.
Pero a Sudáfrica 2010 habría llegado con 24 años y 10 meses de edad, consagrado como estelar del Manchester United y me atrevo a decir que al menos con un título bajo el brazo: el de la Premier o Champions League.
Con sus desbordes por derecha, sus remates de media y larga distancia, sus centros precisos, asistencias perfectas y goles decisivos, Luis Antonio Valencia Mosquera empieza a consagrarse en Europa.
Por eso duele que todo el talento, temple y los 4 goles que aportó a la selección en las eliminatorias, no hayan alcanzado para lograr la clasificación a Sudáfrica 2010.
Para cuando llegue Brasil 2014, Valencia tendrá 29 años; seguramente seguirá siendo un gran jugador, pero dudo mucho que siga teniendo el rendimiento físico que sólo la juventud otorga. Una lástima. Es el gran sacrificado.
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